MIEMBROS

Ericka Solano Brizuela:

Estudiante del cuarto año de Historia del Arte, Universidad de Costa Rica.




Mauricio Oviedo Salazar:
Estudiante del cuarto año de Historia del Arte, Universidad de Costa Rica.

 

 

Sofía Vindas Solano:

Estudiante del cuarto año de Historia del Arte, Universidad de Costa Rica. Bachiller en Historia,UCR. Estudiante de la Maestría en Ciencias Políticas, UCR.

Y bueno pues…¿Quiénes Somos?

Para poder responder esto necesitamos aclarar otras preguntas, como por ejemplo, ¿qué somos? En un sentido académico, somos personas que llegarán a ser historiadores del arte, o algo por el estilo. El problema es que según ciertas autoridades de nuestra carrera, no se considera que tengamos lo “necesario” para serlo. Al no pasar la fase de reclutamiento ni ser capaces de pasar los distintos rituales de adoración necesarios para una pseudo felicidad como pseudo historiadores del arte, hemos llegado a decidir que en nuestro caso se tendrá que redefinir qué demonios significa pertenecer a todo esto.

Al parecer, queremos más.

Y no podemos hacerlo solos. Estamos trabados, y necesitamos producir, necesitamos experimentar. Ver si el término que nos ha sido enseñado como Historia del Arte se queda corto ante lo que queremos hacer. Poner en práctica una compresión de las artes distinta, menos cuadrada a la que hemos visto. Queremos más. Estamos buscando nuestras propias vías. Realmente no queremos pertenecer a mundillos de intelectuales del arte, que se regodean de un saber mediocre, que se vuelven predicadores de títulos de obras. Se quiere tomar riesgos, ir un poco más allá. Andar en caos, tratar de aclararnos para después volver a estar caóticos.

No es pretender abarcarlo todo, es llegar hasta donde queramos. No limitarnos a una temática, sino explotar los distintos ámbitos que nos interesan. Colaborar, escuchar, crear. No es hacer locuras, es solo hacer lo que queramos. Utilizar la Historia del Arte para lo que sea que se nos venga. Es querer dar otra cabida, no sentir que no hay otra opción más que la que nos ofrecen.

Somos el Colectivo 8½, en honor no sólo a una película, sino a su director. En honor a las crisis, al bloqueo, al no poder crear. En representación de un comienzo, de tomar toda fantasía, toda vida posible, y ver qué hacemos con ella. En espera de una primera aclaración. En la ansiedad de producir.