Como preámbulo, permita que Melissa Delgado Gerente de la Coca lo convide a leer el siguiente texto.

 

Tiempo después de todos los hachazos, discusiones y reclamos que bien se merece la controvertida inauguración de Destap-arte, nos pareció un buen momento para volver a meter el dedo en la llaga, esperando que el tiempo haya dado algo de perspectiva y de oportunidad para proponer una conversación sobre el tema. Nos enfocaremos acá solo en un par de los mil y un temas, que se le pueden sacar a esta controversial “exposición de arte”, que el Museo de Arte Costarricense organizó junto con la Coca Cola. Decimos que hay mil y un temas a explorar, porque ya varias personas se dieron a la tarea de meterse hasta los últimos recovecos y quejas posibles (ejemplo uno , ejemplo dos , ejemplo 3)  siendo algunas opiniones más estimulantes que otras, dicho sea de paso.

Lo cierto es que 2 son los temas que realmente nos interesa que sean revisitados y discutidos, al pensar sobre este rollo de Destaparte:

 1. Primero, es necesario comenzar cuestionando los parámetros utilizados para etiquetar a algo como Arte Nacional;  ésta ha sido una de las criticas más fuertes a la exposición, al presentarse botellas de Coca Cola como arte costarricense. Lo anterior ameritaría una reflexión más amplia, pero para efectos de este texto nos limitaremos a considerar el que parece ser el criterio del MAC, que señala qué es para ellos arte costarricense. En su página web el Museo dice:

“Visitar el Museo de Arte Costarricense es una experiencia enriquecedora donde podrá descubrir obras de gran valor estético y patrimonial que reflejan distintas épocas y movimientos artísticos que han dejado huella en la plástica costarricense”.[1]

La cita anterior nos ofrece poca luz sobre las razones por las cuales podríamos entender, de qué manera y bajo qué preceptos se acepta un proyecto como Destap-arte; si pensamos en tal expo con relación a la cita anterior, Destap-arte no parece cumplir con el objetivo máximo del Museo, que es recopilar y fomentar ese arte que se distingue por haber “dejado huella en la plástica costarricense”. A partir de esto se hace necesario preguntarnos: Qué (clase) huella dejan las botellas y la empresa Coca Cola, en el Arte Costarricense?

Adicionalmente, lo mas grave es que ni siquiera resultan claros los parámetros, sobre lo que el Museo de Arte Costarricense entiende como arte nacional. Pensamos que el arte nacional tiene que ver con las relaciones históricas y sociales en general, que van trazando una propuesta estética y desarrollando  la expresión plástica de un país.  Este arte además  no posee una agenda establecida de temas a tratar, nadie debería imponerle un set de requisitos estilísticos para ser considerado arte nacional. El arte es producto de los intereses y vaivenes sociales, de los eventos personales, del cambio cultural continuo y orgánico.

Otro punto es que el Museo parece olvidarse, de que el arte nacional no se constituye solamente por la mano de los que nacieron en este país, sino que implica incontables relaciones con otras culturas. Recordemos por ejemplo, las obras de artistas como Tomás Povedano y Emilio Span que no nacieron en el territorio costarricense, pero sí forman parte de la colección del Museo por haber “dejado huella en la plástica costarricense”. La lista de artistas de esta naturaleza podría continuar.

De ésto se desprende la duda sobre si el ser costarricense puede ser representado en una botella de Coca Cola.  Si la propuesta de la Coca Cola era claramente una exposición de diseño de un producto industrial, comisionado y dictaminado según las directrices de una empresa, que sometió a revisión las propuestas de los artistas, entonces no parece calzar el apellido de Arte Nacional. Sin embargo, no debemos ser tan ingenuos, es necesario tener en cuenta que el hecho de que la Coca Cola haya utilizado tal epíteto no es inocente, tampoco lo es el Museo haya aceptado la exposición.

2. Exactamente qué deberíamos celebrar como país (incluso como región centroamericana, porque no solamente CR participó de esta exposición) junto con esta transnacional en su 125 aniversario? Retomemos las palabras de Delgado (en el video anterior, 0:43´) al decir:

“Le estamos dando el privilegio y la compañía a los artistas costarricenses, para poder celebrar junto con ellos”.

Parece que estamos hablando entonces del arte como chivo expiatorio, como caballo de Troya en todo el mal sentido. La siguiente cita es ineludible para ilustrar todo ésto:

“La compañía Coca-Cola es la empresa de bebidas más grande del mundo…en un año se utiliza alrededor de 390 mil millones de litros de agua. Una relación de este uso significa que, por cada 2.7 litros de agua (potable) que extrae de la tierra, fabrica 1 litro de su producto. ¿Qué sucede con los otros 1.7 litros (o 63%) restantes de agua? Se usa para lavar las botellas y la maquinaria y luego se descarta como agua de desecho, es decir agua contaminada. Esta inmensa cantidad de agua, sobre todo en un mundo donde una de cada 5 personas no tiene acceso al agua potable ni siquiera para sus necesidades básicas. Entonces como explicar lo inexplicable, que cada año mueren más de tres millones de niños de sed y Coca Cola utiliza para su producción 390 mil millones de litros de agua en un año¨

Para concluir nos preguntamos cómo todas estas exposiciones y espacios creativos, se titulan con nombres terriblemente trillados (i. e ExtrañARTE, SofocARTE, MalcriARTE), haciéndonos pensar que existe una suerte de teoría de la conspiración, en la cual los museos y demás creativos del país se han puesto de acuerdo para vernos sudar, mientras los hígados explotan al unísono cuando vemos el uso otra vez de estos nombres.

Es cuestionable el hecho de que se acepten este tipo de proyectos, con la simple justificación de que es rentable o lucrativo, de forma que el arte costarricense que ilustran las botellas es más bien un reflejo de la falta de criterio, que a su vez refleja esa facilidad de insertarle la etiqueta del arte a todo. Detrás se encuentra la misma mediocridad institucional (y en gran parte de la cultura nacional), como posible explicación a este dilema. Se reduce entonces todo a la Mediocridad en el arte?

(quizás deberíamos decir  mediocriARTE)

-El Colectivo-


[1]  http://www.musarco.go.cr/elmuseo.php

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