Es una exposición que se presenta actualmente en el Centro Cultural Español. En la que participan del colectivo NoisNois: Ronald Bustamante, Fabrizio Durán, Mariela Montoya, Joseph Víquez y Pablo Murillo, junto a la artista invitada Anna Matteucci.

Encontramos en la muestra un replanteamiento del bodegón como un lugar donde se acumulan objetos, y a partir de esta idea se desprende una reflexión sobre las relaciones entre el sujeto y objeto,  que el brochure de la exposición define así: “Uno no es lo que come, es lo que acumula.”[1]

Sin embargo al ver las obras expuestas no pude encontrar el planteamiento antes descrito sobre la acumulación de objetos que se desprende a partir de los textos, quizás solamente en las obras de Bustamante.

Por eso consulté entonces la página del colectivo NoisNois para conocer más sobre su objetivo con esta exposición y esto fue lo que encontré: “Cada artista tomó la idea de bodegón- considerada tal vez arcaica, obsoleta o conservadora en el arte contemporáneo- y le dio una interpretación personal y actual.”[2]

Sé que cada artista tiene su punto de vista o su interpretación personal y no pretende que todas las obras sean iguales, pero no entiendo por qué proponen como tema de la exposición la acumulación de objetos si finalmente cada artista presentó una reinterpretación distinta sobre el bodegón. Por ejemplo, Fabrizio Durán explota el tema del memento mori, mientras Pablo Murillo trata sobre la oposición entre naturaleza muerta y órganos genitales, transformado elementos como un pan en un pene, etc.

Ahora, si lo que buscaban era una interpretación del bodegón entendido como la pintura de género que retrataba objetos inanimados dentro de un espacio específico, doméstico y de la vida cotidiana, como lo fue el bodegón holandés del siglo XVII, en la exposición la única que parece hacerlo es Anna Matteucci posiblemente por lo poco pretenciosas que son las obras que expone, digo son solo unos bodegones, ¿no?

Con lo último me refiero a que cuando se pretende elaborar una obra entorno a un concepto muy complejo, (supongo que en este caso ¿replantear el bodegón?), cuyo resultado al final no refleja nada de ese objetivo, me parece pretencioso. Cuando una obra no comunica nada en sí misma y aún así se le atribuye un concepto que entonces debe ser explicado, ¿no sería mejor decir que no se está diciendo nada?

Para concluir respecto a la “actualidad” quisiera mencionar que el bodegón no es un motivo que se haya relegado como una práctica académica exclusivamente, por el contrario ha estado en una constante reactualización a lo largo del arte moderno, podemos mencionar por ejemplo las naturalezas muertas de Paul Cézanne y Henri Matisse. Y que está presente también en el arte contemporáneo como podríamos suponer de los trabajos de Sarah Lucas en Au Naturel de 1994 o Meret Oppenheim en sus obras Objeto (Le Déjeuner en fourrure) y Ma gouvernante las dos de 1936, y que utilizan de hecho como una excusa para desarrollar una temática mas compleja.

Nota: Por si las dudas, el colectivo NoisNois realizará un conversatorio en el Centro Cultural Español con los artistas y la curadora sobre la exposición “Bodegones” el día jueves 26 de mayo a las 4pm en el farolito.

Sarah Lucas, Au Naturel.

Meret Oppenheim, Objeto (Le Déjeuner en fourrure).

Meret Oppenheim, Ma gouvernante- my nurse- mein Kindermåchden.

-Ericka Solano-


[1] Texto de Sofía González.

[2] noisnois.com

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