Tratar de iniciar el texto con la pregunta cliché de “¿qué es o no es arte?” sería bastante estúpido, y es volver a las absurdas clasificaciones de tal cosa, y sería sólo porque esto es comic, una manera de expresión que en los últimos años se ha querido tomar con más seriedad.  Pero bueno… ¿Qué tal si los mismos autores no quieren tomarlo en serio? ¿Sería un problema? ¿Por qué es que solo si se empiezan adquirir temáticas de índole más profunda se pone atención a algo? Y por último ¿qué demonios significa ser profundo?… ¡¿Seriamente?!

Claro, talvez podríamos vincular lo serio en querer hacer algo, pero definir calidades de una obra o niveles positivos o negativos es algo que nos jode siempre, y nos mete en circulillos de pseudointeletuales que no tienen más que ofrecer que su propia boca llena de palabras rebuscadas. Sea considerado arte o no, lo que importa es la reacción que logra lo que se enseña, y el “Comic de Gastón” es un claro ejemplo de ello. Al ir a la inauguración, lo que se veía en la pequeña sala donde cada una de las series del comic estaba era solo gente riendo, y disfrutando de lo que estaba viendo, claro yo era uno de ellos, la verdad, sin formalidades… me cague de risa, y  me encantó. Las series del comic se iban intercalando con elementos físicos (que son de la vida de Diego) que hacían referencia a la misma historia, logrando una unidad increíble y divertida.

Este es un trabajo que se da solo por medio del deseo de hacerlo. Fournier nunca ha sentido obligación respecto al mismo, y el día que llegue ver el “comic de Gastón” u otros trabajos como una obligación, seguramente lo va a dejar, lo cual me parece. Este tipo de trabajos salen bien porque se quieren, porque son personajes a los cuales se les ha tomado cariño. Gastón tiene un referente en la realidad, pero el dibujo ha logrado tener su propia personalidad, es una creación, y es sólo del autor. Hay un cariño a todos los personajes, y a la misma historia, no se siente una intención de pretender ser algo distinto, más bien se siente como pasajes cotidianos de la vida de algún niño. Esto lo logra también con el texto de cada uno de los cuadros, en donde no hay un lenguaje inventado tipo novela mexicana para mostrar cómo se habla y que no es la realidad, más bien, utiliza su misma manera de hablar y la de sus amigos y familia para poder crear el diálogo de la obra.

Fournier lo que quiere es que la gente se ría, que se pueda hablar de su vida, y a partir de ella, poder hablar del costarricense, de cómo es el país a partir de las relaciones sociales. No se trata de turismo, se trata de la realidad. Para él parte de lo que es importante en el “comic” es la historia y cómo ésta es contada.

También se hace un rescate, no se trata de buscar si algo es muy profundo o no, si no entender que todo posee un discurso, y el “comic de Gastón” no está exento de ello, ya que es un artefacto visual, y como tal es leído y aprendido de alguna manera, entonces al fin y al cabo se da una educación del espectador por medio de la imagen. No es una enseñanza ni una moraleja, no. Es nada más mostrar elementos con los cuales uno tendrá que interactuar de “x” o “y” manera causando que se construyan ideas, ya sea riendo, odiando, analizando, lo que sea, el objetivo se logra, que es la reacción. No es ser controversial, es nada más mostrarse, y al hacerlo, mostrar lo que rodee.

-Mauricio Oviedo-

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