“La vida es como un viaje en moto, sabes donde empieza, pero no sabes qué va a pasar ni dónde terminará”, “Las motos no pierden aceite, marcan su territorio”, “La mejor forma de ver una tormenta es a través de tu espejo retrovisor”.

Si al leer estas frases ninguna provoca alguna reacción en usted, lo más probable es que no haya tenido la oportunidad de manejar una motocicleta. Para los que hemos experimentado la increíble sensación de conducir estas formidables y poderosas máquinas, las mismas adquieren un significado especial. Son emociones como estas las que despierta la exposición. “El diseño en las motocicletas de 1900 a 1975” del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC). Se exhiben un total de 40 motocicletas, además de cascos y algunos otros implementos de antaño como las peculiares gafas.

La muestra, inaugurada el pasado jueves 05 de mayo, nos presenta el transitar en los diseños y estilos de estas “bellezas”, dividiéndolo según las respectivas décadas de fabricación y comercialización. Así pues, el viaje comienza con una motocicleta marca Indian, modelo 1909 que se conserva en inmejorables condiciones y cuya estética es un punto a resaltar, tomando en cuenta la longevidad de la misma.

Posteriormente, las décadas de los 20’s y 30’s se engalanan con modelos de la mundialmente famosa marca Harley Davidson, impresionantes máquinas que al parecer, aún hoy en día, conservan ese aire de grandeza y señorío, proveniente de sus  antecesoras de inicios del siglo XX.

En el ámbito de la producción mundial de motocicletas, la competencia se desarrollaba en ese entonces entre las marcas NSU y BMW de Alemania, Indian y Harley Davidson de EEUU, BSA y Royal Enfield  de Inglaterra, FN de Bélgica y Puch de Austria, a la cual se uniría con gran éxito Italia, a finales de los años 20’s, con las hermosas y eficientes Vespa.

Tal y como queda evidenciado en la exposición, el diseño fue también permeado por los acontecimientos que conmovieron al mundo entero en estas décadas, específicamente la I y II Guerra Mundial. La motocicleta se convierte así en un vehículo eficiente y práctico para los propósitos militares de la época. Los modelos de la BMW reflejan esta tendencia, en especial el que luce un elegante side-car en color negro, método que permitía transportar hasta 3 personas a la vez.

Ya para la década de los 50’s las motocicletas retoman su papel preponderante en la sociedad y las ventas suben como la espuma nuevamente. Algunas marcas adquieren mayor relevancia y otras desaparecen en el olvido.  La estética va adquiriendo mayor preponderancia en los diferentes diseños de cada compañía, a la vez que se van adaptando nuevos mecanismos de seguridad, como por ejemplo los retrovisores, inexistentes hasta el momento.

En los 60’s aparece en escena un nuevo contendiente. Japón comienza sus primeros pasos en la industria, con marcas como Honda, Yamaha, Suzuki y Kawasaki.  Máquinas mucho más eficientes y con un menor costo provocaron que las miradas del mundo se volcaran hacia este mercado emergente. Este hecho comienza a marcar una tendencia que pareciera mantenerse hasta nuestros días, la demanda por motocicletas más pequeñas y dóciles que respondan a las necesidades de transporte diario en ciudades cada vez más atiborradas de vehículos, dejando en el pasado la preferencia por las altas cilindradas.

La exposición permite apreciar detalles curiosos, como por ejemplo, el antiguo uso de una palanca o manilla para realizar los cambios a uno de los costados del tanque de combustible, lo cual complejizaba en sobremanera la coordinación al conductor. De igual forma, algunos de los modelos Alemanes, en especial los de BMW, lucen un velocímetro que marca de derecha a izquierda, en el mismo sentido que las agujas de un reloj.

Vale resaltar el hecho de que la gran mayoría de motocicletas en exhibición cuentan con los permisos de circulación al día (marchamo y “riteve”) lo cual habla muy bien del modo en que fueron producidas y de los cuidados que reciben día a día.  Este quizá es uno de los puntos medulares más marcado de los diseños de antaño. La calidad de los materiales era lo primordial, la estética y la velocidad ocupaban un segundo plano.  Hoy día somos testigos de un modo de producción totalmente opuesto, en el cual, la apariencia visual y la rapidez que pueda desarrollar la motocicleta son lo fundamental, y por esta misma razón, la mayoría de piezas y ensambles son materiales plásticos o fibras sintéticas.

Por último, la muestra es “amigable” para con el público, en el sentido de que no se necesita ser un experto en la materia, ni siquiera haber conducido una motocicleta para disfrutar de principio a fin de cada uno de los modelos de la exposición. Entre mis favoritas señalaría la Vespa color blanco de los años 50’s, que luce su faro a media altura, hermoso y fino diseño sin duda alguna; la Harley Davidson color verde oscuro, también de los 50’s, con un cromado excepcional, que refleja casi hasta los pensamientos de quien se detiene a apreciarla; y por último, la Vespa color naranja con side-car, modelo de los años 50’s, muy utilizado para competencias, lo que la convertía en una motocicleta dócil y veloz, pero siempre conservando la grandeza y belleza de estas viejas señoras italianas.

La exposición se mantendrá abierta al público hasta el próximo 04 de junio. El MADC se encuentra ubicado en el Centro Nacional de la Cultura, Antigua FANAL. Avenida 3, calle 15/17. Su horario es de lunes a sábado, de 9:30 am a 5pm, los lunes la entrada es gratuita. Por si fuera poco, la exposición está siendo complementada con un ciclo de cine, cada miércoles, en la videoteca del museo a las 6pm.

-Jorge Daniel Vega-

Las fotografías son cortesía del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo.

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